Ciudadanos, organizaciones sociales, nuevas tecnologías y Parlamento

Ciudadanos, organizaciones sociales, nuevas tecnologías y Parlamento.
Por Félix LAVILLA MARTÍNEZ *

Félix_LavillaInternet es una forma rápida, interactiva de comunicación, interrelación y diálogo entre los ciudadanos entre sí y entre sus representantes, máxime en nuestra comunidad hispanohablante, por eso en este Congreso de Parlamentarios Iberoamericanos en la red que se celebra el Senado de España, ofrece la oportunidad de conjugar la importancia de tres factores claves:
– El español o castellano como lengua con un potencial económico y cultural.
– Internet, como medio de expresión ágil e interactivo, aprovechando el caudal del idioma
– El impulso democrático y la implicación de nuestras sociedades utilizando Internet.
Mucho se ha escrito sobre estas cuestiones, y la verdad es que la respuesta más precisa es la incertidumbre ante un futuro en el que podremos elegir el itinerario de nuestras prioridades. Democracia, Internet, desarrollo social y económico, se interrelacionan y condicionan. La pregunta es ¿qué ofrece Internet y las nuevas tecnologías a la democracia?. ¿Está la democracia parlamentaria superada?. ¿Internet es el salvador de la democracia?.

Con estos interrogantes comienza René Lefort, director de la UNESCO un artículo que he rescatado a través de Internet.

Para contestar a estas preguntas, que en definitiva centrarían la reflexión final del título de la ponencia, nos tenemos que preguntar sobre qué es realmente Internet y cómo está modificando, si es que lo hace, su influencia e interrelación en la sociedad actual.

No faltan puntos de vista dispares, desde los más optimistas como Nicholas Negroponte, en su libro “El mundo digital” en el que entiende que “la cibernavegación en lo virtual, en el que se dibuja una revolución digital, pasando de la proyección de lo real actual, a la creación y transformación en sociedades virtuales, donde la participación e implicación de los ciudadanos en la democracia será sostenida por Internet y sus posibilidades.

Punto de vista cuestionado por Giovanni Sartori, en su libro “Homo Videns. La sociedad teledirigida”, donde nuestra sociedad ha sido secuestrada por la imagen, debilitando nuestra capacidad de pensar y de entender, en el que Internet ocupará sobre todo la parcela del “entretener”.

Mucho más radical es el pensamiento de Clifford Stoll, 1996 quien afirma:

“Internet es sobretodo un espléndido modo de perder el tiempo, invirtiéndolo en futilidades”.

Sartori, no responsabiliza a Internet de la merma en el hombre a pensar, sino que lo achaca al predominio de la imagen, que condensa impresiones, sin preguntarse los porqués, siendo un instrumento de simplificación que lamina la capacidad de los ciudadanos en su participación democrática crítica; pero considera, (es consciente de su provocación) que Internet se acoplará al espacio heredado por la influencia de la televisión, como lo ha hecho, en parte ya la prensa escrita.

D. Julio Seoane, que hoy nos acompaña como ponente, ya el día 3 de noviembre de 1998, en la Comisión de Redes Informáticas del Senado, nos exponía que Internet y la Sociedad son un mismo hecho, produciéndose una simbiosis entre sociedad y red, desde la perspectiva más positiva de cambios:

En los estilos de vida: Naturalidad, participación directa y continuada.

En las actitudes sociales: Individuos aislados pero conectados, que no buscan cambios revolucionarios en la Red y configuran la Enciclopedia actual.

Relaciones interpersonales: Egocéntricas, múltiples y variadas, similares en la Red y en la realidad.

Si admitimos la tesis provocativa de Sartori, en el sentido del sacrificio del “entender” del hombre en el altar de la imagen televisiva y nos ajustamos a la tesis de Seoane, en el sentido de relaciones individuales, egocéntricas interconectadas y múltiples, que expuso el día 3 de noviembre de 1998, tendríamos un panorama poco alentador.

Hay quien piensa que la democracia no es que esté superada, simplemente está sometida a la cultura de la simplificación y de la imagen, y por ende a quienes la controlan, e Internet no tendrá la fuerza suficiente para empujar esta situación; es más será un complemento en la cultura del “entretener”, sin ir más allá.

Coincido en pensar, desde una perspectiva personal de moderado optimismo ante el futuro, con aquellos que consideran, sin negar parte de las reflexiones de Sartori en la influencia de la televisión en nuestras democracias, que Internet puede ser y será un revulsivo en la participación democrática de los ciudadanos.

Ejemplos sectoriales concretos que nos indica que algo está cambiando, o puede cambiar por la influencia de Internet, son los recientes acontecimientos de Seattle en 1999 el 30 de noviembre de 1999 en la cumbre de la Organización de Comercio (OMC). No es que Internet se invente la cuestión social, o nazca en Internet, Internet es el instrumento identificativo de la globalización y todo lo que ella conlleva. Es parte de la realidad, convive con la realidad y se interrelaciona con las lógicas consecuencias.

Internet frente a la cultura de la imagen del “no pensar” en asuntos puntuales, hasta el momento, tiene un gran poder de credibilidad y convocatoria, puesto que a la misma velocidad, o superior, que la edición de un periódico, puede colgar el documento exacto sobre la cuestión a tratar, incluso las fotografías que dan la vuelta al mundo intercambiándose miles de e-mails, e insertándose en webs distintas.

Por diferentes motivos e importancia, es difícil que la Administración Clinton, ante el escándalo sexual de la becaria, pudiera prever las consecuencias de la difusión por Internet de los documentos judiciales íntegros y traducidos a varios idiomas frente a la simpleza de las declaraciones oficiales. Internet en dicho momento ponía en cuestión, con el simple acceso a documentos o pruebas, declaraciones de ambigüedad que se venían dando.

O más recientemente las manifestaciones antiglobalización de éste año en Génova ante la reunión del G-8 que reunió a los líderes de los siete países más industrializados más Rusia. Cientos de miles de personas realizaban fotografías, grababan con sus vídeos la actuación desproporcionada que las instrucciones de sus superiores habían ordenado, llegando a fallecer un joven de 23 años moría ante los disparos de la policía, miles de fotografías se colgaban en Internet y daban la vuelta al mundo en tiempo real.

A partir de la cumbre de Génova, hemos constado nuevamente, para lo bueno y para lo malo, una evidencia y es que la globalización, que incluye también la antiglobalización de las protestas, algo ha cambiado; y en ese cambio social, el máximo exponente de comunicación ha sido Internet.

Una mezcla de intereses contrapuestos, incluso, se da cita en un mismo lugar y el canal de interrelación es Internet. Los ciudadanos, al margen, en ocasiones, de la convocatoria o prioridad política de sus convocatorias en las televisiones, utilizan Internet.

Pero esta nueva forma de organización puntual de colectivos diversos que protestan ante un acontecimiento preciso, ¿es la nueva forma de hacer política de la sociedad?, evidentemente esta es una manifestación del potencial de la red; eso no quiere decir que las organizaciones sociales y políticas sepan aprovechar esta potencialidad de la red.

Tal vez en la red, como decíamos, se está produciendo una batalla soterrada entre “lo viejo” y “lo nuevo”, en los partidos políticos, organizaciones sociales, Parlamentos, y en los propios medios de comunicación. Este fenómeno no es nuevo, puesto que en palabras de Sartori:

“Todo progreso tecnológico en el momento de su aparición ha sido temido e incluso rechazado. Cualquier innovación molesta porque cambia los órdenes constituidos”.

Continúa explicando que la Gran Enciclopedia de Diderot fue calificada como “conspiración para destruir la civilización, la religión y debilitar la autoridad del Estado”, decretando Clemente XII la excomunión de quienes poseyeran ejemplares.

Las organizaciones sociales, partidos políticos e incluso los parlamentos se articularán globalmente y se apropiarán, a buen seguro, de las ventajas de las nuevas tecnologías de la comunicación, en especial de Intenet.

A esto se podría decir que los parlamentos, los partidos políticos, los sindicatos ya están en la red, pero inmediatamente debemos preguntarnos ¿trabajan con la cultura de Internet o son simples tablones de anuncios que fomentan la cultura pasiva del ver, según Sartori, frente a la de participar e interactuar y pensar?.

Joaquín Martín Cubas, profesor en la Universidad de Valencia en su libro “Democracia e Internet”, comenta que “la mayor parte de las tecnoutopias analizadas definen un futuro democrático que encarna el ideal ateniense del siglo V antes de nuestra era. Imaginan una realidad en la que los ciudadanos gobiernan de forma directa asuntos públicos, una república electrónica donde los procedimientos y los comportamientos operativos a través de los cuales los ciudadanos ejercitan sus derechos en una democracia están informatizados”

El argumento es que las democracias representativas surgen frente a la dificultad por organizar a un cúmulo de ciudadanos dispersos, aspecto que con las nuevas tecnologías puede compensarse significativamente.

La reflexión, que se plantea en este libro:

¿ Es verdad que las nuevas tecnologías conducen inexorablemente al establecimiento de formas de democracia directa?

¿Es deseable una democracia directa sin responsables durante una etapa concreta de gestión?

Las respuestas no son simples y admiten todo tipo de matices, puesto que es evidente que las nuevas tecnologías e Internet contienen elementos de interactividad claves para el fortalecimiento de la democracia.

Si la ciudad ideal en la expresión democrática de Platón es aquella en la que la totalidad de los ciudadanos tuviesen cabida en la asamblea, en LA PLAZA de la ciudad, no es menos cierto, que para que esto fuese viable, al menos en el plano teórico, todos los ciudadanos tendrían que tener capacidad para acudir a la plaza, es decir acceder a Internet y las nuevas tecnologías.

Por ello es preciso, para que esta democracia se impulse, impulsar medidas políticas, económicas y educativas para lograrlo; para lograr una sociedad en la que los ciudadanos obtengan información, piensen y participen.

La denominada “brecha digital”, entre los que pueden acceder y los que no, continua siendo un handicap importante.

En la reflexión sobre la participación ciudadana en los asuntos públicos, frente a la democracia representativa, si no existiera acotación, sería difícil que de manera popular se asumieran los costes de decisiones complejas, que aunque imprescindibles o necesarias para el futuro, supusieran en el corto plazo una repercusión negativa. De hecho algunas críticas a la democracia representativa se basa en la falta de decisiones de éste tipo por temor a la factura que el electorado pudiera pasar al final de la legislatura.

No está claro que las “pseudoparticipaciones en la red” mejoren la calidad y profundidad de nuestras democracias, puesto que las preguntas y cuestiones a abordar y su prioridad, es una decisión que alguien ha de tomar, de la misma forma que el control de los medios técnicos implica un condicionante que no podemos obviar.

Por otro lado, y ante cuestiones de largo alcance hacia el futuro, pero altamente impopulares en el momento presente, puede dilatarse la toma de las mismas porque no se quiere asumir esa responsabilidad; este coste puede llevar a cierta ineficacia o parálisis.

No es menos cierto que todos los extremos tienen sus puntos intermedios y que también existen soluciones para paliar estos efectos, pero al menos debemos admitir que su complejidad.

Tal vez la propuesta de “democracia continua” de Stefano Rodotà en su libro “Democracia electrónica y democracia representativa” es una formulación a medio camino entre la democracia representativa actual y la democracia digital pura, incorporando elementos dinámicos de participación social ante temas puntuales previamente determinados.

Manuel Castells, en un ensayo que pude leer en la revista mexicana “etcétera” obtenida precisamente a través de Internet, afirma que “Internet podría ser un instrumento de participación ciudadana extraordinario, de información de la clase política, de los gobiernos y de los partidos a los ciudadanos en su conjunto y su relación interactiva”.

Según Castells, es la sociedad la que modela a Internet y no al contrario:

“Allí donde hay una movilización social, Internet se convierte en un instrumento dinámico de cambio social; allí donde hay burocratización política y política estrictamente mediática de representación ciudadana, Internet es simplemente un tablón de anuncios. Hay que cambiar la política para cambiar Internet y, entonces, el uso político de Internet puede revertir en un cambio de la política misma”.

Castells, en su nuevo libro “Local y global” plantea tres principios, que muy bien podrían servir de base para el impulso democrático, aprovechando la red de Internet:

1º- El derecho a la ciudad: En el ámbito próximo. En este derecho se incluye vivienda digna, servicios básicos para el barrio, inserción social y igualdad política y jurídica de todos los habitantes- usuarios.

2º- Legitimidad nacional e internacional de los gobiernos de proximidad. Reconocimiento de los Estados para intervenir en la definición y aplicación de los acuerdos y programas destinados a regular la globalización.

3º- Declaración universal de los derechos humanos. Aprovechar todo el tejido institucional y social de la red para impulsar una cultura política con unos valores comunes.

Tal vez el “cibergobierno” universal, algo que va emparejado con la aplicación universal de los derechos humanos, no solo en la red virtual, sino en la realidad también.

Nuestras democracias tendrían que tener muy en cuenta el encaje de estos tres ámbitos señalados por Castells.

Continúa Castells:

“Se descuida la defensa de la libertad de los usuarios, de los ciudadanos y de los trabajadores, en un mundo en el que los abusos de poder y la desigualdad no han desaparecido ante la magia de la red. Por un lado muchos prestadores de servicios imponen sus condiciones económicas leoninas, invaden la privacidad de sus usuarios y organizan enlaces en la red según sus intereses comerciales// por otro lado los derechos sindicales de libertad de expresión en la red están siendo ignorados en muchas empresas// La libertad sin igualdad se convierte en privilegio y debilita los fundamentos de su defensa por parte de la sociedad en su conjunto”.

Cada día está más claro, y lo sabemos a través de los medios de comunicación, pero también a través de Internet, que lo que sucede en el último rincón, puede afectar al conjunto de países, la globalidad se da en todas las actividades, desde la cultural a la económica; por tanto los impulsos o retrocesos democráticos que se experimenten, pueden tener un lógica repercusión.

Antes los colectivos de trabajadores tenían su negociación en el ámbito de la empresa, hoy en día, al estar la economía globalizada, si no se globalizan los derechos, también, los derechos de las personas irán a remolque de la dirección que tome la economía.

Navegando por la red, por ejemplo, he encontrado la reivindicación del V Encuentro Iberoamericano de Periodistas, que de forma precisa trasladan a los Jefes de Estado y de Gobierno en la VIII cumbre Iberoamericana, sus propias reivindicaciones y puntos de vista; muy apropiados, por cierto, para el tema que hoy nos ocupa.

En dicho manifiesto, afirman:

“Sin democracia económica no hay democracia informativa”, recordando como necesidad para que las democracias avancen el objetivo de disminuir el foso entre Estados ricos y pobres – y de ricos y pobres de cada Estado- “sea instituida una tasa del uno por ciento sobre transacciones de mercado de cambios, tal y como propuso James Tobin, Premio Nobel de Economía”.

El desarrollo tecnológico de nuestra comunidad hispanoamericana, rica y plural en su diversidad, ha de tener en cuenta que no avanzará la Sociedad de la Información en nuestros países si no somos capaces de vertebrar un crecimiento socieconómico que haga posible el desarrollo de las nuevas tecnologías y de Internet, tanto en el ámbito de medios como de infraestructuras.

Y como factor clave para garantizar la necesaria cohesión social en las que los impulsos democráticos sean posibles contando con Internet, la Educación es un factor determinante, y en este campo, el ser capaces de entendernos en un mismo idioma, español o castellano, que admitiendo la diversidad de nuestras culturas y lenguas, ha de ser un factor vertebrador en la consolidación y mejora de nuestros derechos democráticos.

Aprovechemos pues nuestro idioma, impulsemos nuestra tecnología para mejorar nuestro bienestar socioeconómico y a la vez incrementar la presencia de nuestra lengua y culturas diversas en la red.

Internet y las Nuevas Tecnologías no solo han de servir para implicar más a los ciudadanos, hacia esa PLAZA pública virtual, con el funcionamiento preciso, sino es además un instrumento imprescindible para garantizar el progreso de los ciudadanos en todo Iberoamérica y el mundo entero.

Tenemos un gran reto y una gran oportunidad, pero señorías, el tren solo pasa una vez, como va gran velocidad, quienes no suban al mismo, corren el riesgo de privar del progreso a sus sociedades.

Nuestra obligación es trabajar para evitarlo.

LIBROS CITADOS Y ENLACES

A) LIBROS:

Sartori Giovanni. “Homo videns. La sociedad teledirigida”. Editorial Taurus

Negroponte, Nicholas (1995). Being Digital. Nueva York, Knopf. “El mundo digital”, Barcelona, Ediciones B, 1995

Jordi Borja y Manuel Castells (2001) . Taurus. “Local y global”

Joaquín Martín Cubas. Colecciones Interciencias. 2001. “Democracia e Internet”.

Fernando Vallespín. Taurus. 2000. “El futuro de la política”.

José Antonio Millán. Fundación Retevisión. 2001. “Internet y el español”

B) ENLACES que se citan:

– Senado de España: www.senado.es

– Parlamentos Iberoamericanos:

www.parlamentariosiberoamericanos.org

– (Máx Lamerio)

http://www.manuel123.8m.com/solotxt/9 … Democracia-e-Internet.htm

– Manuel Castells:

http://www.etcetera.com.mx/pag48ne7.asp

– África, teléfonos para el desarrollo

http://www.unesco.org/courier/2000_06/sp/connex2.htm

– Internet, ¿salvador de la democracia?

http://www.unesco.org/courier/2000_06/sp/connex.htm

– Internet, hipertexto y democracia

http://www.hipersociologia.org.ar/papers/mollusosp.html

– V – Encuentro Iberoamericano de Periodistas

http://www.periodistas.org/opi/period … uentro-iberoamericano.htm

– Dominio común para todo Hispanoamérica:

http://www.senado.es/legis7/publicaciones/pdf/senado/ds/PS0057.PDF

Importancia de la privacidad. Defensor del Pueblo de España.
http://www.defensordelpueblo.es/info/informes%20anuales

– Conclusiones Comisión Especial de Redes Informáticas del Senado de España. Aprobado por el pleno del Senado de 17 de diciembre de 1999 por unanimidad.

http://senaix15.senado.es/pdf/legis6/senado/bocg/I0812.PDF(informe)

http://senaix15.senado.es/pdf/legis6/senado/bocg/I0826.PDF(corrección)

* Senador España. Portavoz Grupo Socialista en al Comisión de la Sociedad de la Información y del Conocimiento del Senado.
E-mail: parlamentoabierto.soria@gmail.com
Ponencia del 14 de noviembre de 2001 en Madrid, España.

Anuncios

Acerca de felixlavilla

Félix Lavilla Martínez, maestro, tengo mi destino en Soria. He sido Diputado del PSOE en la X Legislatura en el Congreso por la provincia de Soria y anteriormente senador, con la responsabilidad de portavoz del Grupo Socialista en el área de Industria, Comercio y Turismo

Publicado el noviembre 14, 2001 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: